Tras una detención, la ley fija plazos muy cortos. Lo que se haga o se deje de hacer en las primeras horas condiciona todo el proceso posterior.
Los primeros minutos: qué averiguar
- Dónde está. Pregunte la dependencia policial exacta a la que fue conducido.
- Por qué está detenido. Debe informarse el motivo y el delito que se le imputa.
- Desde qué hora. Anote la hora de la intervención: los plazos legales corren desde ese momento.
- Qué fiscalía interviene. Toda detención debe comunicarse al Ministerio Público.
Derechos que asisten a la persona detenida
- Ser informada del motivo de la detención.
- Comunicarse con un familiar y con un abogado de su elección.
- Contar con defensa técnica desde el primer momento, incluida la declaración.
- Guardar silencio: nadie está obligado a declarar contra sí mismo.
- Ser examinada por un médico legista.
- Que su detención se ponga en conocimiento del fiscal.
Errores que más perjudican la defensa
- Declarar sin abogado presente. Es el error más frecuente y el más difícil de revertir después.
- Firmar actas sin leerlas. Lo que se firma queda incorporado al expediente.
- Entregar el celular y sus claves sin orden. El acceso a dispositivos tiene reglas propias.
- Negociar directamente con la parte agraviada. Puede interpretarse en contra.
- Difundir el caso en redes sociales. Todo lo publicado puede terminar en el expediente.
Qué ocurre después
- La policía realiza las diligencias iniciales y comunica al fiscal.
- El fiscal decide si solicita una medida de coerción o dispone la libertad.
- Si se solicita prisión preventiva, se convoca una audiencia donde la defensa debe acreditar arraigo y cuestionar los presupuestos de la medida.
- La preparación de esa audiencia empieza el mismo día de la detención, no la víspera.
¿Necesita orientación sobre su caso?
Si hay una detención en curso, comuníquese de inmediato. Atendemos urgencias las 24 horas en Lima y coordinamos a nivel nacional.